
Vas a dejar vencerte por los villanos, no les darás batalla siquiera. Vas a dar consejos pero no los vas a seguir. La palabra NO será la que más pronuncies. Llorarás a escondidas, donde nadie te vea, donde nadie te conozca, donde a nadie le importes. Escucharás canciones tristes; sufrirás con los mejores dramas del cine. Vas a estar solo y vas a dejarte solo. Y entonces vas a vivir tragedia.
Escucharás los consejos que te den, y seguirás tus propios consejos. Subirás fuerte la radio y cantarás como si nadie te escuchara. No le darás importancia a las cosas que te lastiman. Arrancarás los problemas de raíz y no los dejarás crecer. Te vas a levantar de la cama, abrirás las ventanas y verás todo lo que hay afuera esperándote. Volverás a contestar ese teléfono que nunca dejó de sonar y recuperarás la certeza de que NUNCA estuviste solo. Y entonces vas a vivir comedia.
Cuando estés caminando otro villano te arrojará una piedra; tropezarás, sangrarás, pero te vendarás, te levantarás y seguirás adelante.
Sentirás siempre una presencia extraña detrás tuyo y cuando voltees a ver no habrá nadie. Cuando te vuelvas a lastimar y te preguntes por qué estás solo, sentirás una mano sobre tu hombro.
Es dinámico, es constante. Es una infinita tragedia y una divina comedia. Las dos se funden, forman parte de una misma historia. Separadas no son nada.
Tragedia-Comedia conviven, comparten un depto. en pleno centro, cerca del trabajo, de la facu. Están ahí, siempre juntas. Una lava los platos, la otra los rompe. Una se ríe de los platos rotos, la otra llora. Una va al super y compra uno nuevo, la otra piensa en la plata que gastan por mes en comprar platos. Comedia toma conciencia de que es verdad, les consume gran parte del sueldo el temita de los platos, Tragedia queda satisfecha porque la otra aprendió la lección, pero al final, reconoce que fue divertido lo que compartieron.
Tragedia y Comedia necesitan una de la otra para entender el concepto por completo, el mensaje de esto que algunos llaman vida, pero que, al fin de cuentas, no deja de ser sólo una maravillosa producción teatral.
Escucharás los consejos que te den, y seguirás tus propios consejos. Subirás fuerte la radio y cantarás como si nadie te escuchara. No le darás importancia a las cosas que te lastiman. Arrancarás los problemas de raíz y no los dejarás crecer. Te vas a levantar de la cama, abrirás las ventanas y verás todo lo que hay afuera esperándote. Volverás a contestar ese teléfono que nunca dejó de sonar y recuperarás la certeza de que NUNCA estuviste solo. Y entonces vas a vivir comedia.
Cuando estés caminando otro villano te arrojará una piedra; tropezarás, sangrarás, pero te vendarás, te levantarás y seguirás adelante.
Sentirás siempre una presencia extraña detrás tuyo y cuando voltees a ver no habrá nadie. Cuando te vuelvas a lastimar y te preguntes por qué estás solo, sentirás una mano sobre tu hombro.
Es dinámico, es constante. Es una infinita tragedia y una divina comedia. Las dos se funden, forman parte de una misma historia. Separadas no son nada.
Tragedia-Comedia conviven, comparten un depto. en pleno centro, cerca del trabajo, de la facu. Están ahí, siempre juntas. Una lava los platos, la otra los rompe. Una se ríe de los platos rotos, la otra llora. Una va al super y compra uno nuevo, la otra piensa en la plata que gastan por mes en comprar platos. Comedia toma conciencia de que es verdad, les consume gran parte del sueldo el temita de los platos, Tragedia queda satisfecha porque la otra aprendió la lección, pero al final, reconoce que fue divertido lo que compartieron.
Tragedia y Comedia necesitan una de la otra para entender el concepto por completo, el mensaje de esto que algunos llaman vida, pero que, al fin de cuentas, no deja de ser sólo una maravillosa producción teatral.
No hay comentarios:
Publicar un comentario