Justamente ahora irrumpes en mi vida, con tu cuerpo exacto y ojos de asesino. Tarde como siempre nos llega la fortuna, tanto soñarte y extrañarte sin tenerte, tanto inventar, tanto buscarte por las calles como loca sin encontrarte. Y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja que hace escoger con la cabeza lo que es del corazón,
y no tengo nada contra ellos la rabia es contra el tiempo por ponerte junto a mi, tarde. Ganas de huir, de no verte ni la sombra, de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla que nunca apareciste, que nunca has existido. Ganas de besarte, de coincidir contigo, de acercarme un poco y amarrarte en un abrazo, de mirarte a los ojos
y decirte bienvenido. Quizás en otras vidas, quizás en otras muertes... que ganas de rozarte, que ganas de tocarte y acercarme a ti y golpearte con un beso.. de fugarnos para siempre sin daños a terceros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario